La palabra pali karuṇā significa compasión y no hay que confundirla con la lástima o la pena. Tampoco consiste en cargar con los problemas de los demás o en absorber el dolor del mundo.
Karuṇā puede entenderse como la capacidad de permitir que el sufrimiento nos toque sin que tengamos que cerrarnos ante él. Es una forma de sensibilidad que reconoce el sufrimiento y responde desde el cuidado.
La compasión no elimina necesariamente el sufrimiento, pero no lo agrava y con el tiempo y la práctica va transformando nuestra relación con él.
La invitación consiste en reconocer alguna dificultad presente y explorar qué ocurre cuando la acogemos con atención y amabilidad.
No se trata de recrearse en sufrimiento ni de analizarlo, ni de intentar eliminarlo.
Se trata de simplemente de reconocerlo y permitir que sea conocido.
Una vez que termine el audio, si te apetece, puedes permanecer más tiempo practicando en silencio, y cuando termines ofrécete un espacio para observar cómo se siente el cuerpo y la mente después de la práctica.

